Infinito
 
Nuestro amor no es una flor
que en un soplo se marchita.
Es como aquel con que ama Dios
no es un idilio entre dos
jugando a la margarita.
 
El amor con que ama Dios
es como el nuestro,
es como el agua de los rios
que corren sin cesar,
infinitamente infinitamente!...
 
Edgar Molina